Idealista e inconformista. Madrileña de nacimiento y asturiana de corazón.  Aprendí a contar historias antes que a leer y a cuestionar la verdad antes que a escribir. Ocurrió como ocurren la mayoría de las cosas. Inesperadamente. Cuando apenas tenía seis años el libro “Siete reporteros y un periódico” (libro que, por cierto, todavía conservo) cayó entre mis manos y me hizo darme cuenta de que a veces, la vocación no se elige, sino que es ella la que te elige a ti.

Siempre he tenido muy claro que el mundo está lleno de grandes historias que están esperando a ser contadas. Viajera incansable especializada en Política Internacional (los aeropuertos son mi oficina favorita). Un trocito de mí se ha quedado en cada uno de los países que he visitado. De Bélgica aprendí lo que es el esfuerzo y en Filipinas el valor de la palabra felicidad (Masaya que se dice allí). Lo mismo podría decir de México, Holanda, Alemania o Reino Unido.

Por ahora me considero conocedora de poco y aprendiz de todo.  Estudio Criminología y Estudios Ingleses y sigo, como no, especializándome en Relaciones Internacionales. Quiero seguir aprendiendo a informar a un mundo que ahora más que nunca necesita estar informado. Quiero dar voz a los que no la tienen (gritando si hace falta), evitar la monotonía, conseguir que cada día tenga algo diferente al anterior, despertar la sensibilidad social, trabajar por y para la verdad, buscarla y aproximarme siempre lo máximo posible a ella, pero sobre todo, quiero hacer de este mundo un poco mejor. No sé si tengo talento, ni siquiera criterio. Lo único que tengo claro es que quiero ser periodista porque no sé ser otra cosa. Porque tampoco quiero ser otra cosa.

 

    @AnaRodriguez_24    @AnaRodriguez_24