Letraversal, la apuesta poética que no dejará indiferente

Entro en una cafetería del centro de Madrid un sábado por la mañana no muy temprano. Allí me esperan ya Ángelo Néstore y Martín De Arriba para hablar de su nueva apuesta editorial, que llega al panorama literario con ganas de transgredir y atravesar las barreras de la poesía. “No vamos a ir como las personas que van a salvar la poesía porque se está haciendo muy buen trabajo en España a nivel de editoriales de poesía. Lo que queremos es cuidar las relaciones humanas dentro de este ámbito”. Esta es la base de Letraversal, una editorial que aterriza con ganas de no dejar indiferente a nadie.

“Letraversal es un sello de poesía que nace desde otra editorial, que es ColAndCol, una editorial de gastronomía, que lleva funcionando dos años”, cuenta Ángelo. Él y Martín venían ya de una experiencia de editorial poética anterior, La Señora Dalloway, especializada en temática feminista y que decía adiós en julio del pasado año.”La mitad del equipo de ColAndCol somos poetas y dijimos por qué no un sello de poesía con el que poder enriquecer el abanico de editoriales con otro enfoque”.

 “La Señora Dalloway era un proyecto underground con medios underground. Este es un proyecto también con una idea de poesía muy definida y que intenta ser subversivo pero por otro lado también tener un apoyo y poder llegar al centro, a grandes superficies. También hemos hecho una puesta más fuerte”, especifica Néstore.

Especifican los editores que para ellos no existe una cultura de primera y de segunda, en tanto que les interesa también “el centro”. “Cuando hablamos desde el punto de vista de teorías queer desde en un entorno queer es mucho más amable y mucho más fácil encontrar afinidades. Pero nos interesa también que estos discursos penetren y lleguen a lo mainstream. Es un poco como el que dice que no ve Telecinco, a mí me interesa también Telecinco porque es un espacio en el que hay que trabajar”, argumenta.

Una red de cuidados para la poesía

Letraversal nace también con la intención de cuidar a las autoras y sus versos. “Queremos acompañarlas y también profesionalizar el ámbito de la poesía. Parece que cualquiera puede escribir, que cualquiera puede publicar poesía y que además la poesía implica no ganar dinero”, dice Néstore. “Publicar es un riesgo, porque es un negocio, pero es un riesgo que no puede asumir la autora, tiene que asumirlo la editorial”.

Para estos editores, además, los versos son algo muy valioso. “Ya sabemos cómo son los egos de los poetas”, bromean (Ángelo publica este mismo año su poemario Hágase mi voluntad, después de Actos Impuros y Adán o Nada), “pero estamos trabajando con algo tan frágil y valioso como son los versos, y al final el libro es algo que se va a vender. Me parece muy bonito hablar de que el arte no tiene precio, pero tenemos que comer, y para mí cuidar también es dar un valor económico al trabajo de nuestras autoras”.

La importancia de la calidad y las voces

“Si el producto es bueno, es bueno, no importa los seguidores que tenga”, dice Martín tras preguntarles si consideran necesario rescatar ciertas voces poéticas y salir de cierto mecanismo en el cual caen las grandes editoriales de publicar a quien más seguidores tiene. “La pregunta cuando te llega un manuscrito es si te ha gustado o no. Es completamente absurdo darle importancia a los seguidores”.

Es por eso que en Letraversal van a apostar por rescatar voces que no están tan presentes en la literatura actual, como pueden ser las venidas desde Latinoamérica o de países periféricos como Grecia, Italia o Rumanía. Además, acaban de firmar un convenio con la Universidad de Málaga para publicar anualmente a una autora novel para “apostar por la gente joven que tienen cero seguidores”. “También, ya que trabajamos desde Málaga me parece interesante impulsar las voces desde allí al mercado nacional”, apunta Néstore.

La necesidad de editoriales independientes

Ambos editores, sin embargo, son conscientes de la necesidad de producir todo tipo de productos. “Sí que es verdad que las grandes editoriales buscan en su mayoría solo el beneficio, eso lleva a que por ejemplo en las librerías solo se expongan libros que venden mucho, que van todos en la misma tónica”.

” Yo defiendo también este tipo de producto. Porque hay gente que de otra manera no se acercaría a la poesía”, apunta Martín, mientras que su compañero argumenta que el surgimiento de nuevas editoriales es fundamental. “La competencia, en el sentido de una mirada externa y distinta, siempre es positiva”, declaran.

Con todos estos ingredientes, Ángelo y Martín están construyendo una casa para la poesía en la que leeremos como primeros títulos En esta casa, de Alberto Conejero, y Excepción, de Elizabeth Duval. Antes de la Feria del Libro de este año podremos tener también entre nuestras manos Compro oro, de Violeta Niebla, y lo nuevo de María Sotomayor, además de otros tres títulos que, aunque todavía no podemos adelantar, sabemos que no dejarán indiferentes a nadie. Y es que estamos seguras de que Letraversal ha llegado para asegurarse de que no pasaremos por su catálogo de puntillas y sin alguna herida tras cerrar sus libros.