Las palabras adecuadas cuando no sabes que hacer con tu vida

Cuando era pequeña confesé a la monja que me daba clase de religión que me daba miedo la oscuridad. Ella me dijo que cuando entrase en pánico tenía que escuchar música y hoy aunque tengo otros miedos, escribo.

Las palabras adecuadas salen solas cuando estás abierto en canal, cuando estás leyendo a Kundera, en periodo premenstrual o cuando no sabes muy bien qué hacer con tu vida. Justo esta semana estoy partida por la mitad, leyendo ‘La insoportable levedad del ser’, a puntito de tener la regla y esperando por algún tipo de sentimiento que me ilumine y me diga que voy a echar de menos y de más de una ciudad en ruinas.

Hasta este punto de mi vida tenía todo controlado y me había salido todo bastante bien. No está mal para tener 26 años. Ahora, solo me dedico a buscar consuelo en los videos de TEDxTalks con las palabras “que coño hacer con mi vida” aunque la palabra “coño” no la pilla bien el buscador y yo no sé si soy capaz de bajar de intensidad. También leo el horóscopo.

Entre este caos laboral y personal, leí un artículo en El País de la escritora alemana Andrea Köhler pensando que me ayudaría, como igual muchos de vosotros pensáis que este artículo os puede servir de algo, y  que venía a decir que tenemos que disfrutar de la incertidumbre y no temer a no hacer algo productivo. Funcionaba para los escritores igual que para aquellos que son emocionalmente inestables funcionan las frases de Mr.Wonderful. Sin embargo, yo no puedo dejar de cuestionarme si ese disfrute  también sirve para los Acuario millenial como yo que gracias a Internet adoran la inmediatez y están enamorados de lo efímero.

Últimamente, cada texto de la generación de los 80 se ha reducido a intentar escribir sobre el tiempo, el trabajo y el amor y cómo sostener los tres a la vez requiere una maestría en equilibrismo y nivel superior en acrobacias. Todo se complica cuando parece estar de moda no comprometerse con nadie y tener un trabajo envidiable aunque nos gustaría estar en compañía y el 80% de las personas vive bastante a disgusto en su trabajo (lo dijo Marx y una encuesta de Deloitte)

Aquel que haya estado atraído por el clickbait al estar tan perdido como yo, siento no haberle dado las palabras adecuadas para levantar su estado de ánimo, encontrar un trabajo digno o salir de la precariedad laboral. Creo que cada una tiene que buscar las suyas propias.