Nuria Gago, Quiéreme siempre

Por Verónica Living (@cardiodrama)

Las dos mujeres que presentan este libro son actrices y escritoras. Nuria Gago, la autora, y Leticia Dolera introducen el libro con una lectura de algunos párrafos de la obra galardonada con el Premio Azorín de Novela 2018, publicada por la editorial Planeta, un galardón que organizan anualmente en conjunto la editorial y la Diputación de Alicante desde hace un cuarto de siglo y que por tercer año consecutivo recae en la obra de una mujer.

Después, Leticia empieza a hablar de la anterior novela de Nuria, con la que cuenta que tuvo una experiencia muy fuerte que, al final, le hizo explotar en lágrimas. Ambas se emocionan al recordar todos los sentimientos, avisan de que seguramente llorarán durante la presentación, pero que no pasa nada, porque los “dos libros de Nuria son un canto a la vulnerabilidad, para reconocernos en la vulnerabilidad y reivindicarla. Para que, en lugar de hacernos débiles nos haga más fuertes, y más libres”. También cuenta Leticia que cuando terminó aquel primer libro de Nuria, la llamó y ella le dijo que lo de escribir era un plan B, que ella ante todo era actriz. Pero Leticia le respondió: “Nuria, lo siento, pero eres escritora”.

Hablan de los aviones a los que se sube Lu, la protagonista de la novela, para buscarse, de los aviones a los que todas y todos nos subimos a lo largo de nuestras vidas, y de lo fácil que es identificarse con los personajes que Nuria crea. Personajes que reivindican la ternura, la vulnerabilidad, la amistad intergeneracional y la solidaridad entre las mujeres, que defienden también los derechos de las personas mayores, algo que a lo que Nuria da mucha importancia y comprende muy bien al haber crecido rodeada de personas mayores.

Esta última parte es un eje muy importante en el libro, ya que trata a historia de amistad entre una treintañera y una octogenaria, aunque la novela se articula en múltiples personajes, en su mayoría mujeres. A raíz de reflexionar sobre esto, Leticia habla sobre Virginia Woolf y su habitación propia, y cuenta que Quiéreme siempre es una novela feminista sin ser ese su tema principal, porque da mucha visibilidad a muchas mujeres que se ayudan entre ellas, porque cuenta con personajes femeninos muy diversos que viven sus vidas y sus sexualidades con total naturalidad, que son vulnerables y de una fortaleza enorme precisamente por eso.

Es también una novela que le da épica al cuidado. Nuria ha querido retratar esto en la novela para empoderar los cuidados y a las personas mayores, para hacer referencia no solo a ese tipo de atención, sino a las relaciones entre mujeres llenas de amistad y respeto, a cómo las personas podemos encajar y formar vínculos fuertes a pesar de circunstancias como la edad o la enfermedad.

Otro de los pilares que sostienen toda la historia es la música, ya que Nuria cuenta que durante el proceso de escritura del libro, llegó a sus ojos un documental que relacionaba la música con la mente y la edad. Así fue como después pasó a colaborar con neurólogos y psicoterapeutas para informarse mejor e introducir en el libro la música como algo que hace volver a las personas, que las despierta, que cuando están sumidas en ese lugar donde parece que se pierden, hace que regresen aunque sea solo durante un momento. Un detalle bonito de parte de la autora ha sido dejar en el libro un mapa de canciones para llegar a las protagonistas, y un espacio donde nosotras, al leer, podamos crear nuestro propio mapa de canciones y ser de alguna manera también partícipes de toda la historia.

Al final de la presentación, Nuria explica el título de esta obra: es una oda a que nos queramos las personas y nos queramos las amigas. A que nos queramos siempre.

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