Sigue la línea

Este mes de noviembre estamos de celebración. El próximo día 15 cumplimos nuestro segundo año combatiendo desde nuestra particular trinchera, esa en la que decidimos parapetarnos un día de junio en la barra de un bar mientras nos preguntábamos qué podíamos hacer para superar el hastío y la deriva del oficio que, a pesar de todo, habíamos elegido. Teníamos la opción de dejarnos llevar por la corriente o nadar en su contra. Como ya empezábamos a sospechar que lo nuestro no iba a ser precisamente dejarnos llevar, empezamos a nadar en nuestra propia dirección.

Las primeras brazadas las dimos en un estudio de radio aquel mismo mes de junio, sin pensarnos demasiado hacia dónde íbamos y sin saber tampoco a dónde queríamos llegar. Unos meses después, llegamos a la conclusión de que para contar lo que queríamos teníamos que cambiar de medio. Así que llegamos a tierra firme y nos pusimos manos a la obra para construir el baluarte. Poco a poco se nos fueron sumando compañeros que iban conociendo nuestro trabajo. Algunos siguen, otros han derivado sus andanzas por otros caminos, pero siguen llegando soldados nuevos dispuestos a unirse a la lucha.

Casi ochocientas historias hemos contado en estos dos años. Nos acompañan ya miles de lectores en las redes sociales que nos ayudan a difundir nuestra labor de lucha, que no es otra que darles voz a ellos mismos. A todos esos que no la tienen y que necesitan hablar y ser escuchados.

Ha habido momentos bajos donde nos preguntábamos si de verdad estaba mereciendo la pena. Desmotivación y frustración. Momentos en los que la alegría y los brindis hacían esfumar esa frustración. Hoy es uno de esos momentos. Después de un largo y arduo trabajo, hemos pintado y redorado nuestra trinchera porque queremos que cada vez sean más voces las que resuenen en ella y puedan llegar más y más lejos.

Empezamos una nueva etapa llena de incertidumbre en la que tampoco sabemos hacia dónde vamos. Solo que vamos a seguir nadando, construyendo y luchando. Nos preparamos para el salto, pero necesitamos tu impulso. Sigue la línea.

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