Marcel Barrena: ayudar a la gente “es lo más importante que puede hacer una película”

Por Guillermo Garrido (@guigarri) | Edimburgo

La reacción después de ver la película ‘100 metros’ hace pensar que estamos ante un filme que llega, que toca de pleno, al público que se sienta en una butaca, con o sin palomitas, y espera a que le sorprendan. Aplausos, aplausos y más aplausos. “Fue muy bonito el estreno. Sí que es verdad que lo que nos ha pasado con esta película es muy bonito”, dice su director, Marcel Barrena (Barcelona, 1985); ‘100 metros’ abrió la cuarta edición del Edin Spanish Film Fest’17(ESFF) festival de Cine español en Edimburgo, Escocia.

“Yo tengo vídeos, de gente que me manda, de gente aplaudiendo en las salas comerciales. ¡Qué todavía es más raro!” continúa Marcel Barrena. No es la primera vez.  

Para quien todavía no haya tenido noticias de esta cinta, estrenada el pasado año en las salas españolas y este pasado día 5 de octubre en Escocia -abriendo la cuarta edición del Edin Spanish Film Fest-, es una creación que te pille en el momento que te pille, te da impulso, esperanza y motivación. Más que nada porque está inspirada en una historia real. La de Ramón Arroyo, el actor Dani Rovira en la gran pantalla. Llena de esfuerzo y superación. Por cierto, está disponible en Netflix.

Conversamos con Marcel Barrena, después de su estreno en el humilde festival que muestra el cine español en Escocia, dirigido por la profesora de la Universidad de la capital escocesa, Edimburgo, Marian Aldaz Arechaga, y que este año llega también a las ciudades de Glasgow, 24-26, y Stirling 19 y 31 de octubre.

Interesa saber el origen, la idea de esta película, ¿la respuesta?, la historia de su anterior producción, ‘Mon Petit’ (2013). Un documental que canta a la felicidad. Es la historia de un chaval “que va en silla de ruedas por el mundo sin dinero” que te habla “de lo maravillosa que era la vida a pesar de que su madre había muerto, él tenía leucemia, y había tenido una vida muy dura y era muy joven (16-17 años). Te daba una lecciones de ¡tan importante es tirar para adelante! que era digno de escuchar.

Así que un buen día, buscando ideas para su próxima creación, Marcel no sabía por dónde tirar, y “haciendo zapping”, se encontró “una entrevista a Ramón Arroyo, y que más o menos tenía esa misma idea. Él había tenido esclerosis múltiple. Decía que iba a hacer un ironman. Como con Albert, protagonista de ‘Mon Petit’, me lo pasé tan bien y me enseñó tanto, pensé que Ramón sería lo mismo y le llamé.

 

Pregunta: Al estar basada en hechos reales, ¿cómo se plasma?

Respuesta: Supongo que cada historia tiene su laberinto. En este caso yo lo primero que hice -cuando conocí a Ramón- era explicarle, que una película cuando pones basado en, -yo quería que él entendiera que eso nos daba margen a cambiar muchas cosas. Es más un inspirado que un basado. Entonces lo que no podíamos cambiar era qué le pasó, quién era él y qué hizo. Pero todo lo demás… lo importante aquí era mostrar el mensaje de superación y lo que es la enfermedad. Todo lo demás, era circunstancial, se podía cambiar sin que él se sintiera ofendido. En este caso me comprometí a explicar qué era la enfermedad.

 

Los 100 metros son parte de ese inspirado. En la vida real de Ramón no fueron cien metros, fueron ¡200!, “el primer doctor al que Ramón acudió le dijo ‘tienes esto, y dentro de un año no vas a poder hacer 200 metros’”, comenta Marcel. Mientras que en la película “el personaje de Ramón va a una doctora, y la doctora es una buena doctora. El de la vida real no tenía mucha empatía”.

Esa frase, continúa explicando el director, “le marcó a él. Entonces un buen día, después de tener un bajón muy grande -porque te han dicho que tienes una enfermedad degenerativa- se asomó a su ventana y vio un cartel que ponía ‘estación de Metro, 200 metros’. Él decidió que iba a llegar a la estación y así superar lo que el médico le dijo que no podía hacer. Y eso fue el inicio para acabar haciendo el ironman”.

 

P: ¿Qué le pareció abrir el festival? 

R: Yo estoy feliz con lo que está haciendo la película. M

Me encanta. En este caso, el Festival de Cine Español de Edimburgo, su directora -Marian Aldaz-, estuvo siempre muy emocionada con la idea de traer la película. No siempre es fácil traer una película a un festival, porque hay muchas cosas por en medio. Está la productora, la distribuidora, los distribuidores internacionales… y bueno, yo sé que Marian luchó mucho para tenerla. Y eso es lo que ha valido para que estemos aquí. ¿Abrir? Pues está mejor que no abrir. Porque es la película que genera algo más de interés de la gente, de los medios… el cine estaba lleno. Eso es muy guay. Al final, lo que quieres es que la gente la vea.

Marcel hace una reflexión acerca de la acogida del público: “creo que ha servido también como otro ejemplo de esos que separan -todavía más- la gente real con parte de la crítica de cine, que están en otro planeta y no son espectadores normales. Esta película ha gustado a la gente que la ha visto. Aquí y en todo el mundo, y lo más importante es que ha ayudado a la gente. Para dar a conocer una enfermedad, y para la gente que ya la conocía sentirse escuchados. Y eso es lo más importante que puede hacer una película, ¡vaya!  Por encima de cualquier otra cosa.

-Vivimos en una sociedad que transmite totalmente el mensaje de superación, que llega a través del esfuerzo… ¿qué hay después si no la consigues?, en el Cine se muestra el mensaje de felicidad  -¡sí, lo has conseguido!-, pero hay historias en las que no…-

Barrena afirma, “sí”. “De hecho yo, cuando estaba rodando, escribiendo, montando la película… siempre decía que la parte del ironman era la que menos me interesaba. El ironman final. Porque daba igual si llegaba o no llegaba. Da igual si gana o pierde. Lo que importaba en esta película era el esfuerzo que él había hecho para llegar a hacer algo totalmente fuera de los límites que le había dicho el médico. -es un tópico, pero es que- Lo importante no es llegar, si no es el camino”.

La alternativa que tenía Ramón, Ramón o quien sea, no hace falta tener una enfermedad en tu vida, la alternativa, es quedarte sentado en el sofá. Vale, puedes quedarte sentado en el sofá, viendo pelis, viendo series, está guay, nos gusta a todos. ¿Pero no es mejor la alternativa, la lucha, el camino?”, cierra Marcel.

“Siempre, desde que soy niño, he querido hacer películas. Era mi sueño, y lo único que me veía capaz de hacer. Porque no sé si sería capaz de hacer otra cosa. Bueno soy muy cinéfilo y siempre he respetado mucho (el Cine). A mí todavía cuando alguien me pregunta -si no me conocen de nada- a qué me dedico, no digo nunca que me dedico a esto. Porque me da mucho apuro. Porque yo veo las cosas que hago y las veo llenas de defectos. Entonces no digo que soy, o que hago películas. Porque para mí la gente que hace películas, y no es modestia, es Spielberg, Woody Allen… es esta gente. Entonces yo, no. Yo ni siquiera aspiro a ser de esta gente. Yo es que hago esto, porque me gusta, lo necesito… bueno estoy aprendiendo, y estoy a años luz.” 

Marcel Barrena

Hablamos ahora de la calidad de nuestro cine, del Gobierno, las dichosas ayudas… en definitiva de la situación del cine español: ¿Cómo se enfrenta uno a la hora de producir una película en este contexto? El Cine es de las pocas artes que -por el momento- se ha quedado fuera de la rebaja del IVA cultural, junto con la música grabada.

Para él se “ha generado muchísima incomprensión, porque algunos creen que en el Cine todo el mundo es de un color político y en el Cine, como en la industria de coches, en la industria del pepino, hay de todo. Entonces, de alguna forma, se ha castigado a una industria entera, que genera, no sé si son 200.000 puestos de trabajo en España, 4 % del PIB. Es un trabajo, que lo ve todo el mundo, que genera una marca para toda la historia.”

El otro día, el Presidente Trump, -que bueno, no es santo de mi devoción-, cuando presentaba lo que era el país de España, el Estado español, a su público, -en el encuentro que mantuvo con Rajoy– decía que España era un país de grandes arquitectos, grandes cocineros y de grandes cineastas. Que esto lo vean en todos los lados y a veces piensas que no lo ves aquí, pues me parece que hay algo más detrás, una especie de castigo absurdo.”, concluye Marcel.

P: ¿El hecho de mostrarse políticamente hacia un lado u hacia otro ha podido perjudicar en algún momento? 

R: Sí. Ha habido un castigo absolutamente gráfico a la industria del Cine: con falta de ayudas, una mala prensa muy importante -diciendo que el cine estaba subvencionado…- en el cine hay ayudas, pero lo que no se cuenta es que estas ayudas se devuelven. Esas ayudas que se dan sirven para generar IRPF, para generar sueldos a gente; y que no se mienta y que se diga que los que hacemos cine somos millonarios.

Una película da trabajo: al director, a las actrices, a los actores, pero también a los vigilantes de seguridad platós, a la gente que hace sonido, a la gente que hace el catering… o sea una película pueden ser 500 personas. Ha habido muy mala prensa y sí que pensamos que es una especie de castigo a.

La cosa es que no se sabe que el cine no es el único subvencionado. Cuánto dinero se dio  en la crisis del e.coli a los pepinos; o a la industria automovilística. Si está muy bien que el Estado genere subvenciones. Lo que pasa es que ahora con el cine se demoniza eso… pero porque obviamente hay un sector de la gente que pues que se piense… no le gusta mucho.

P: Para terminar… ¿Cuáles han sido sus 100 metros, son y serán?

R: Yo lo que más he luchado en la vida ha sido para poder dedicarme a esto -el Cine-. Ha sido lo que más. Mis primeros 100 metros fueron llegar a hacer mi película para televisión -que se llamaba ‘Cuatro estaciones’. Eso fue lo que más me ha costado en la vida. Porque ahora afortunadamente pues ya hice esa, luego hice el documental y ahora ‘100 metros’. Espero que la siguiente me cueste un poco menos. Pero lo más duro que he vivido en mi vida profesional fue llegar a hacer algo cuando no tenía nada que enseñar. Y ahora, los 100 metros que estoy recorriendo son para volver a tener la oportunidad de hacer otra película.