155 historias que pasamos por alto

El artículo 155 de la Constitución Española nos dice: Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.

Y después de poder saber cuál es el panorama sociopolítico actual, caben diversas reflexiones. ¿Quién ha empezado esta pelea? Sí estuviésemos en el patio del colegio, ¿A quién castigarían en el cole?. Para poder ver quién ha empezado la pelea, quizá haya que ir demasiado atrás en el tiempo, y aún así no encontraríamos quién ha pegado más o quién ha hecho más daño, así que pensemos en los daños colaterales, o lo que es mejor… Aquellos amigos que quedan fuera de la pelea y se ven afectados por todo lo que acontece.
En este caso, los amigos son toda esa gente a la cual le da exactamente igual todo esto y están viendo cómo día a día se agrava el problema entre las personas de su entorno. Estos amigos, están viendo como vuelan las malas palabras y cómo se calienta la pelea, mientras ven que esto ha llegado a tal punto en que les hace daño y saben que ya ninguna de las partes lleva ningún tipo de razón.
Hay pequeñas empresas que están perdiendo clientes por no mostrarse a favor o en contra de algo que probablemente les quita el sueño. Personas que un día abrieron su negocio con el pensamiento de salir adelante y poder hacer felices a sus clientes, ganar dinero y subsistir.
Vivimos una situación histórica porque la ruptura ya es real. La ruptura existe entre la sociedad, entre todos aquellos que ya critican a los que piensan diferente; entre todos los que se han posicionado en el “o vas conmigo o estás contra mí” y ahí es donde verdaderamente hemos perdido y hemos fallado.
Realmente tenemos más de 155 historias que estamos pasando por alto antes de soltar el comentario de turno a favor o en contra.
Y si para unos niños resulta fácil de entender, ¿Por qué no resulta tan fácil para los adultos?