Kurdos

Por Ana Rodríguez (AnaRodriguez_24

Aylan Kurdi sólo tenía tres años cuando junto a su familia dejaba atrás su tierra – el Kurdistán – huyendo de una guerra que destruía su ciudad (Kobani) desde hacía cuatro años. Vestía pantalones cortos azules y una camiseta roja; prendas que quedaron grabadas en la retina de todos aquellos que vieron la imagen en la que aparecía tumbado sin vida en la playa turca de Ali Hoca Burnu, convirtiéndose en el símbolo del drama de los refugiados. Él era tan solo uno de los cerca de cuarenta millones de personas pertenecientes al Kurdistán, el mayor pueblo sin Estado del mundo.

Aunque apenas sea conocido, el Kurdistán es tan extenso como la Península Ibérica pero atesora tantas riquezas que ese proyecto siempre ha quedado inconcluso por ir contra poderosos intereses. Esa ha sido la maldición histórica de los kurdos: asentarse desde la noche de los tiempos en una zona del mundo que no ha dejado de adquirir importancia geoestratégica ”. Con estas palabras y para situarnos geográficamente Manuel Martorell, periodista en Oriente Medio comienza “Kurdos”, un libro en el que nos hace partícipes de la historia, cultura, religión, sociedad y costumbres de este pueblo.

En tan sólo 142 páginas el autor se convierte en un guía capaz de descubrirnos los secretos mejor guardados de esta civilización a la que el mismo ha dedicado varias décadas de estudio. Pero no sólo eso, con su lenguaje sencillo y cauteloso Manuel Martorell nos hace entender las razones que han llevado a este pueblo a luchar contra el yihadismo del Estado Islámico tanto en Irak como en Siria. Es interesante ver como a través de la fusión de leyendas con distintos datos históricos es muy fácil comprender la realidad de una nación de la cual todavía queda mucho por descubrir.

Pero ¿quiénes son los kurdos? ¿Cuál es la tierra que reclaman? ¿Por qué se les ha intentado exterminar? ¿Qué papel juega este pueblo en la actual lucha contra el ISIS? ¿Y qué protagonismo juega la mujer en esta lucha? Martorell es capaz de responder a estas y otras muchas cuestiones en este libro recordándonos que en estos momentos estamos siendo partícipes de una forma u otra de la historia más reciente de un pueblo que todavía no ha encontrado su lugar tal y como explica el autor en uno de los capítulos del libro: “El Tratado de Lausana de 1923 suponía dar curso legal a la división en cuatro partes del Kurdistán y a dejar aparcadas para siempre las promesas de autodeterminación establecidas en los artículos 62, 63 y 64 de Sevres (1920). A partir de ese momento, el Kurdistán experimentaría una cadena de insurrecciones por la autonomía o la independencia que todavía no se ha detenido ”.

Nueve son los capítulos que nos guían por la historia de esta civilización; capítulos que a su vez están divididos en subcapítulos que explican las razones que han llevado al pueblo kurdo, mayoritariamente musulmán, a ser uno de los actores protagonistas en la lucha contra el Estado Islámico.

Manuel Martorell ha sido enviado especial a Turquía, Siria, Líbano, Irán e Irak donde ha viajado en varias ocasiones y donde ha dejado sus testimonios reflejados en sus artículos y libros. En 1991 publicó “Los kurdos: historia de una resistencia”, el primer libro en castellano sobre la lucha de esta comunidad dividida en cuatro estados. “Kurdos” es tan sólo una continuación de este libro esencial para entender a esta civilización.

Tanto en uno como en otro el autor se remonta al pasado de los pueblos implicados para comprender la situación actual del pueblo kurdo. Un pueblo que desde sus orígenes ha hecho lo posible por ser protagonista de su época; pero que nunca lo ha conseguido por estar rodeado de distintos intereses que se lo han prohibido en todo momento. En este complicado entramado es justo donde el lector podrá encontrar las respuestas a las preguntas antes comentadas. Porque una vez que se entiendan cuáles son estos poderes, se comprenderán los problemas que afronta este pueblo.

Gracias al trabajo de documentación realizado por el autor podemos entender la importancia de los kurdos en Oriente Medio. Ya lo decía el director de cine kurdo-iraní Bhaman Ghobadi “El peor enemigo de los hombres son las fronteras. Ellas fueron impuestas a los kurdos por los Grandes Poderes. Odio las fronteras. En Kurdistán no hay un solo día que termine sin que alguien vuele por los aires por una mina, tratando de cruzar la frontera de otros.” Este sentimiento de lucha por un territorio está más que presente en el libro del periodista Manuel Martorell.

Las mujeres son en parte protagonistas de esta lucha; una lucha que no siempre está reconocida por la comunidad internacional. “En líneas generales, se podría decir que, dentro de la sociedad kurda, siempre ha existido una contradicción entre el tradicional protagonismo de la mujer y un dominio patriarcal reforzado por interpretaciones rigoristas del islam, y que, históricamente, en aquellos lugares donde el tradicional factor kurdo era preeminente, la situación de la mujer era más aceptable que donde era de Lausana de 1923 suponía dar curso legal a la reemplazado por elementos de dominación exterior, con los que la vida cotidiana de la mujer experimentaba un considerable retroceso ”.

Para comprender mejor el despertar del pueblo kurdo el autor de este libro incluye al final de la novela un pequeño anexo en el que aparecen distintos mapas con el nombre de las ciudades más importantes de este Estado no reconocido y datos básicos para entender a través de los números la realidad del pueblo kurdo. En definitiva, este libro proporciona al lector una recopilación muy amplia, completa y multidisciplinaria de distintos temas que afectan a esta nación.

Mientras unos duermen otros despiertan y en estos momentos estamos viendo con nuestros propios ojos el despertar del pueblo kurdo; despertar del cual Martorell ha dejado huella en este libro.

 

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