Charles Dickens: cinco personajes por los que amarlo eternamente

Por Leticia Guedella (@LeticiaGuedella)

En el Día del Libro son muchos los escritores que se me vienen a la cabeza. Por supuesto pienso en Cervantes y Shakespeare, pero también en mis escritores favoritos: Tolstói, García Márquez, Charlotte Brontë, Murakami, J. K. Rowling, Hemingway, Jane Austen y Charles Dickens. De todos ellos y de sus obras podría estar hablando horas, pero si hay uno que ocupa un lugar especial en mi corazón, ese es Dickens. Mi compañera Carmen, a la que yo llamo mi mitad literaria, bien lo sabe. Ella fue la única testigo de uno de los momentos más emotivos de mi vida, que tuvo lugar, como no, en nuestra librería predilecta. En una estantería desordenada y sin catalogar, llena de libros viejos que olían como debe de oler el paraíso, cogí uno al azar y lo abrí. Sonreí al ver que era de Dickens, pero pronto me quedé paralizada al leer la fecha de edición. 1885 . Pulso acelerado, sudores fríos, piel de gallina, ojos llenos de lágrimas, mariposas en el estómago… Muchos pensaréis que exagero, y es ahí donde el testimonio de Carmen cobra valor, pero lo cierto es que nunca había sentido algo así. Una vez más, la magia de la librería había obrado su efecto. Por supuesto, me llevé el libro a mi casa. Un amor así no se vive todos los días y no iba a dejar pasar esa oportunidad.

Ahora que entendéis hasta qué punto soy fan de Dickens, es hora de entrar en materia. Dickens es uno de esos escritores que no necesita presentación, pero por si alguno anda despistado os recuerdo que nació en 1812 en Portsmouth, Inglaterra, y que fue el escritor más importante de la era victoriana. Utilizando el humor y la ironía como armas, se convirtió en un maestro de la crítica social. Su punto fuerte son los personajes, de los que se han dicho que son los más memorables y creativos de la literatura inglesa. Es por esto que he decidido recomendar cinco libros de Dickens basándome en un personaje de cada uno de estos libros. No es fácil elegir pero espero conseguir que a través de estas pequeñas descripciones os pique la curiosidad y os decidáis a darle una oportunidad a este excelentísimo escritor. ¡No os arrepentiréis!

Scrooge, Cuento de Navidad. Publicada en 1843 es la obra más conocida de Dickens, ya que ha sido adaptada innumerables veces al teatro, cine y televisión. En esta novela corta se narra la historia de Ebenezer Scrooge, un hombre egoísta y avaro que recibe la visita de una serie de fantasmas en Nochebuena que le harán cambiar para siempre. El personaje que escojo es el protagonista, pues Dickens consigue crear un personaje que deja en ridículo al mismo Grinch. Es fácil odiar a Scrooge, por ello, donde reside la magia de esta novela, es en la capacidad de Dickens de meternos en la piel de Scrooge, en convertirnos en parte de su evolución y crear empatía hacia este ser despreciable, que luego resulta ser más humano de lo que parece. Y es que, ¿no es cierto que todos nos comportamos de forma egoísta en ciertas ocasiones?

Nancy, Oliver Twist. Oliver Twist es la segunda novela de Dickens, publicada originalmente por entregas entre el año 1937 y 1939. Es una de las novelas más importantes del siglo XX, pionera en la crítica social. En sus páginas critica duramente el trabajo infantil y la utilización de niños sin recursos para cometer delitos. Oliver Twist cuenta con varios personajes memorables, pero si tengo que elegir a uno me quedo con Nancy. Nancy es una prostituta y ladrona que trabaja desde niña para el avaro Fagin y que además es la sumisa pareja del cruel Sikes. Es el claro ejemplo de un personaje que obra mal pero tiene un corazón de oro. Conocer a Oliver no sólo despierta en ella una gran ternura, sino también la fuerza necesaria para rebelarse contra las injusticias y una gran capacidad de sacrificio. Dickens la usa como ejemplo de redención.

 

Uriah Heep, David Copperfield. Es, sin duda, mi libro favorito. El mismo Dickens señaló, en varias ocasiones, que de todos sus libros es el que más le gusta. Es una novela en parte autobiográfica, en la que Dickens deja plasmados muchos aspectos de su vida, con lo cual es fácil entender por qué es su “niña bonita”. Se publicó por entregas en 1849 y destaca por su crítica social, que podríamos trasladar casi en su totalidad al presente pues, aunque las condiciones de los trabajadores y los niños en Reino Unido hayan cambiado mucho, no es así en otros países. Me pasaría días hablando de esta novela, en plan fan de Justin Bieber enloquecida, así que mejor voy al grano y os hablo de Uriah Heep. Si hay un personaje en sus novelas que consigue despertar en los lectores un odio y repulsión sin igual, este es Uriah Heep. Un personaje tan bien construido que merece todo mi elogio y devoción. Heep es descrito desde el principio como alguien repulsivo. Si bien es cierto que David intenta superar sus prejuicios contra él, conforme avanza la novela vemos que su primera intuición era muy acertada. El rasgo más característico de Uriah es su falsa humildad, que esconde una ambición sin escrúpulos. Este personaje es capaz de mostrarse sumiso y siempre humilde delante de aquellos a los que intenta engatusar y, mientras tanto, llevar a cabo sus malvados planes. Desde el primer momento odia a David Copperfield y el motivo de este odio no es más que pura envidia. Uriah Heep no es repelente porque sea uno de los “malos”, sino por ser un ser frío y calculador que posee una mente retorcida desprovista de cualquier atisbo de bondad.

Miss Havisham, Grandes esperanzas. El primer libro que leí de Dickens, que me enamoró por completo a los quince años. Publicada en 1860, la novela gira en torno a la vida de Pip, un pobre huérfano que aspira a convertirse en un caballero. Me cuesta bastante escoger un personaje de esta novela, pues son varios los que me marcaron ya desde esa primera lectura. Dudando, sobre todo entre Stella, Magwitch y Miss Havisham, me decanto por esta última. Miss Havisham es la madre adoptiva de Stella. Es un personaje único, que tiene un halo fantasmagórico que consigue enredar al lector desde el primer momento. Vive anclada al pasado, en un mundo donde el tiempo no corre, pues para ella todo se paró cuando su prometido la abandonó el día de su boda. Los años pasan y los relojes no se mueven, la casa se arruina, el pastel se pudre y ella no se quita su vestido de novia. A través de ella, Dickens nos invita a reflexionar sobre el pasado y, sobre todo, lo peligroso que es arrastrarlo eternamente, dejando que invada el presente y condenando el futuro.

Sidney Carton, Historia de dos ciudades. Es la última novela que he leído del autor, y me ha sorprendido gratamente. En ella, Dickens sale de su tónica habitual y crea una maravillosa novela histórica desarrollada en Londres y París a finales del siglo XVIII , época de la Revolución francesa. El personaje que más llama la atención en esta novela es Sidney Carton, un joven abogado que vive en un constante estado depresivo. Tras la faceta de un juerguista vividor se esconde un hombre extremadamente sensible e inteligente que sufre una angustia desmedida. Según avanzamos con la lectura descubrimos que Sidney, pese a su comportamiento, su negatividad y el desprecio que se tiene a sí mismo, resulta ser el verdadero héroe de la novela. Este personaje sumamente realista me lleva de nuevo a maravillarme ante la capacidad de Dickens de crear personajes tan auténticos. A través de Sidney, Dickens nos alecciona sobre el peligro de prejuzgar y lo fácil que es equivocarse con las personas.

Estos son sólo cinco de los múltiples e inolvidables personajes que nos ha legado Charles Dickens. Espero que hayan conseguido despertar vuestra curiosidad y os haya entrado el gusanillo de leer a este gran autor. Y para terminar, me encantaría saber cuáles son vuestros personajes favoritos de Dickens y por qué. ¡Os espero en los comentarios!

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