Relatos Birmanos: primera parte

Por Alba Zaragoza (@alba_zdv)

¡Ya llegó el día! Empieza mi viaje y mi relato birmano, espero que disfrutéis tanto leyendo como yo en este viaje.

Viaje y llegada a Yangon

Me compré un billete con escala en Frankfurt y Pekín a través de Air China por cerca de 500 Euros ida y vuelta. Como algunos sabréis, compré a propósito un billete con una escala de 15 horas en Pekín, ya que, ingenua de mí, pensaba pasar el día en Pekín. Al comprar el vuelo no miré si hacía falta visado, y si hacía falta pensaba que sería con un coste significativo. Al consultarlo, me sorprendió mucho ver que el coste del visado de turismo es de 155 Euros, por lo que decidí dejar de lado mi proyecto de pasar un día en Pekín y pasarlo en el aeropuerto. Aprovechando esas 15 horas muertas me planteé hacer una lista de cosas que hacer en la terminal internacional del aeropuerto de Pekín.

Aún haciendo escala y viniendo de un vuelo internacional hay que volver a pasar el control de seguridad del aeropuerto en Pekín. Casi una hora de espera… Nada más pasar este control, busqué las famosas tumbonas de las cuales me había hablado una amiga, que hizo una escala ahí hace un par de semanas, para dormir un poco. Los que mejor me conocen saben, y he aquí uno de mis mayores secretos, que puedo dormir en cualquier sitio y a cualquier hora, sin gran dificultad. Dormí 8 horas y luego inicié un paseo por el aeropuerto. En las siete horas que me quedaban por pasar me recorrí la terminal entera, me dí un masaje de 20 minutos por 5 euros para relajar un poco mi espalda y visité varias las tiendas.

Templo en Shwedagon Paya
Templo en Shwedagon Paya

En general el viaje ha ido de maravilla, debo decir que se me ha pasado volando (se me pegan los chistes malos de alguno que me sé) y como soy especial, me dieron mis comidas especiales sin problema.

A mi llegada al aeropuerto de Yangon, capital económica de Myanmar, pude encontrar mi equipaje sin problema y pasar el control de seguridad. Tras navegar por Internet, leí que que en Birmania se aceptan más los dólares que los euros, por lo que he llevado efectivo en dólares y he aprovechado mi llegada al aeropuerto para cambiar parte de mis dólares a kyats, la moneda de Myanmar.

Para llegar del aeropuerto al hotel, hay un mostrador en el aeropuerto que lo organiza todo. El traslado del aeropuerto al centro de la ciudad, a mas o menos 15 km de distancia, me ha costado 6500 kyats, algo menos de cinco euros.

El hotel que hemos elegido para la primera noche es Scott @ 31 Street y está, como su nombre indica, está en el número 198 de la calle 31 y la noche cuesta, más o menos, 10 euros por persona desayuno incluido.

 

Día 1: Yangon (Rangún)

Una de las visitas obligatorias en Yangon es Shwedagon Pagoda, un complejo religioso en el cual podemos ver Shwedagon Paya, una estupa bañada en oro de 100 metros de alto, que se encuentra, a su vez, rodeada de decenas de templos para adorar a Buda.

La visita al templo cuesta 6 euros y para entrar hay que descalzarse y cubrirse los hombros y las piernas hasta la rodilla. Por 2 euros los hombres pueden comprar un longy, una falda con forma de tubo que se ajusta en el abdomen y las mujeres una falda larga.

Por 10000 kyats por persona, algo menos de 8 euros, pudimos contratar una visita guiada de algo más de dos horas por todo Shwedagon Pagoda, opción muy recomendable para entender la Historia, tradiciones y lugares de culto de la Pagoda y del budismo en general. Descubrí que, al nacer un jueves, mi animal ascendente es el ratón y tuvimos el honor de pegar una lámina de oro sobre un Buda.

Puesto ambulante de frutas en Bogyoke Market.
Puesto ambulante de frutas en Bogyoke Market.

Los lugareños son increíblemente amables y sonrientes. Muchas chicas se sonrojan con solo mirarnos. Nuestro guía nos explicó que les atrae mucho el color de nuestra piel. De hecho, las mujeres suelen untarse por la cara y los mofletes una crema con base de polvos y agua llamada thanakha para tener la tez más blanca y prevenir las arrugas. Lo más sorprendente es que algunas mujeres nos interceptaron un par de veces para hacernos unas fotos con ellas.

Después de la visita a la Pagoda y de comer fuimos a Bogyoke Market, un mercado inmenso en el cual se pueden comprar telas, trajes tradicionales, joyas en jade, nácar o diamantes, bolsos de mimbre y recuerdos. Para terminar el día subimos a lo alto de la Sakura Tower para tomarnos algo y disfrutar del atardecer y de las maravillosas vistas a la ciudad de Yangon.

Tras este intenso primer día en Yangon, nos hemos desplazado a nuestro siguiente destino: Mandalay. Por 15 euros por persona el hotel nos ha comprado los billetes de autobús nocturno desde Yangon, por… ¡la única autopista que hay en todo Birmania! El viaje en autobús nocturno es una muy buena opción para ahorrar tiempo. Puedo decir que, por primera vez, he viajado en un autobús nocturno con azafata. Nos han dado un reposa cabezas de Dora la Exploradora, una manta de conejitos, una bebida energética, dulces y caramelos. Toda una experiencia vital. Aunque yo he pasado todo el viaje dormida, hemos hecho una parada en mitad de la noche donde la azafata nos ha dado a los pocos viajeros que estábamos en el bus un cepillo de dientes para que fuésemos a lavarnos los dientes.

Ahora mismo nos encontramos en el Hotel Victory Point, en Mandalay, esperando a que pasé un poco la lluvia para salir a pasear por el centro.

¡Hasta la semana que viene!

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