Fracturas

Tras nueve meses sin gobierno, ayer sábado tuvo lugar la votación de investidura. Por fin, los que tanto temían unas terceras elecciones pueden dormir tranquilos. Ha costado, pero habrá gobierno. El gobierno que todos decían que no iba a volver a repetirse. Ese mismo.

Sin embargo, pese a que el gobierno vuelve a ser el mismo que hace nueve meses, sí que ha habido ese cambio que tanto se demandaba, aunque visto desde otro prisma. El cambio en este caso ha venido dado por las fracturas. Fracturas justo en las zonas que más conexión debían haber tenido para conseguir lo que estaban promulgando.

Para que el Partido Popular, encabezado nuevamente por Mariano Rajoy, vuelva a estar en el Gobierno ha tenido que fracturarse el Partido Socialista (al que muchos han decidido quitar ya lo de obrero, y puede que pronto hagan lo propio con lo de socialista), curiosamente en el momento en que estaban respondiendo ante en programa electoral que prometieron. No es no, pero a veces puede ser sí. Otras veces da igual. Lo importante es acabar con esa situación de democracia que han llamado “ingobernabilidad”.

Si ni siquiera un partido ha podido ponerse de acuerdo entre sí para decidir su voto en la jornada de investidura y se ha hecho a la fuerza, ¿cómo se espera que este partido dialogue con los demás? ¿Con qué fe sus militantes van ahora a confiar en ellos si han echado a patadas al primer secretario general del partido elegido de forma democrática?¿Cómo se creen ahora la democracia?

Habemus gobierno, sí. Pero a cuenta de fracturas que, poco a poco, van haciendo muescas en la democracia hasta que ya no se sostenga por ninguna de sus letras. Si es que le queda alguna.

One thought on “Fracturas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *