Axis Corporis, el eje de la poesía

Por Carmen Sánchez (@edhelgrim)

De un tiempo a esta parte, la poesía ha dejado de ser un género literario marginal para pasar a ocupar los puestos de las estanterías de los libros más vendidos en las librerías. El goteo de publicaciones de este género, suscritas sobre todo a editoriales independientes, es constante. Aún así, dentro del aluvión de publicaciones hay alguna facción que no se siente identificada y que, aunque en el orden poético, sus trabajos son diametralmente distintos a lo que están siguiendo las actuales corrientes poéticas.

Ante este panorama, y con unas mentes quizá demasiado inquietas, cuatro jóvenes han decidido salir a la aventura y lanzar un fanzine, humilde pero con muchas ganas, que reclama el gusto por la poesía. María Part, Francisco Raposo, Meren Plath y Loga Tréclau han compuesto en poco menos de diecisiete páginas su particular eje del cuerpo, traducido en un eje poético de cuatro mentes creando cosas distintas.

Axis Corporis, con portada de Ana Vázquez, conforma una pequeña antología que estos cuatro autores han decidido compartir con quien quiera escucharles y, sobre todo, leerles. La presentación del “bebé” tuvo lugar el pasado viernes en el madrileño local María Pandora, donde rodeados de amigos, familiares, conocidos y curiosos bautizaron sus páginas y las presentaron al mundo. Aunque para María y para Fran este mundillo de la publicación literaria ya es un viejo conocido (ambos han publicado ya con Ediciones en huidaCastigo Divino el de matarnos los domingos, de Part, y Grietas vitales, de Raposo), para Meren y Loga presentar su primera publicación en papel ha sido toda una aventura. “No te esperas la repercusión. ¿Qué pasa si no viene nadie? Pero la gente vino escuchó, se interesó por el texto y tuvimos una acogida que no nos imaginábamos”, cuenta Meren Plath.

Pero, ¿qué se puede encontrar entre las páginas de este Axis Corporis? Quien espere poesía al uso, estará equivocado. Quien espere narrativa tradicional, también. Una cita de Dante Alighieri es la encargada de dar el pistoletazo de salida. Aunque en un tono un tanto catastrofista, ese “Oh vosotros los que entráis, abandonad toda esperanza” será lo primero que el lector vea nada más pasar de la ilustración que Ana Vázquez ha hecho con tanto mimo.

Después, se intercalan textos en verso con textos en prosa -no sólo poética, que también-, reflejo de las corrientes poéticas actuales, pero dando un giro de tuerca más. La ausencia de las formas en la poesía, la ausencia de puntuación, una poesía compuesta casi del tirón pero con una triple tirabuzón que la adorna y, sin embargo, queda sin pretensiones.

Sin embargo, quizá la sorpresa llegue en las partes de prosa poética, un género caído en el olvido y que, ciertamente, quizá represente más la poesía de hoy en día, que pierde las formas en favor de una hegemonía literaria. Ya se dijo en otro tiempo, aquello del arte por el arte.

Así llegamos a ‘Carta de la autora’, de Loga Tréclau, un relato de ficción que versa sobre  el sufrimiento del monstruo de Frankenstein, un ser que sólo busca ser amado y pregunta a Mary Shelley por qué le creó como cuento de horror, o incluso a ‘Diástole sexual’, que empieza con un breve texto en lenguaje científico que, en mi opinión, es de lo mejor que se puede encontrar en esta pequeña antología.

Llegados a este punto, uno de los versos de Raposo resuena al final de la lectura del fanzine. ¿Son malos tiempos para los hijos de la poesía? Según el autor, sí. “La poesía nos da el sustento para seguir. Ahora hay un movimiento de poesía best-seller que está vendiendo millones de libros pero la crítica no le da demasiado valor y a mí me duele la devalorización que se le está haciendo a la poesía. Ahora mismo, la poesía está siendo un producto más”.

Pero precisamente para intentar enmendarlo estos cuatro autores han lanzado su antología. ¿Habrá más posibilidades de verles? Según cuenta Part, sí. “La presentación del viernes nos supo a muy poco, así que después del verano continuaremos haciendo cosillas”, explica.

Aunque todavía no hay nada decidido, ya barajan hacer una reedición, puesto que la primera tirada la están distribuyendo bastante bien. Para los interesados, la adquisición del fancine en Madrid cuesta cuatro euros y son los propios autores quienes se encargan de darlo en mano. Para el resto de la geografía española, se distribuye vía correo postal, sumando los gastos de distribución.

Habrá que esperar hasta septiembre para ver qué novedades pueden traernos estas cuatro mentes inquietas. Por mi parte, no queda más que, con permiso, quitarle la razón a Fran y decir que no, que no son malos tiempos para la poesía. Y mientras haya quien cree en ella, la poesía podrá seguir respirando.

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