El cuarto entierro de Neruda

Por Carmen Sánchez (@edhelgrim)

Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basalto, Pablo Neruda, falleció el 23 de septiembre de 1973 en la Región Metropolitana de Santiago de Chile. Sin embargo, el pasado 26 de abril fue enterrado por cuarta vez tras el último intento -por el momento- de esclarecer las causas de su muerte.

Y es que el por qué de su fallecimiento sigue, 43 años después de su muerte, sin ser del todo exacto. El poeta chileno falleció, según el certificado de defunción oficial, a causa de un cáncer de próstata que padecía, pocos días después del golpe de Estado chileno . Sin embargo, según su mujer, Matilde Urrutia, y amigos cercanos al poeta, Neruda se encontraba bien.

Desde aquel 25 de septiembre de 1973, Pablo Neruda ha sido enterrado cuatro veces. La primera vez que dieron sepultura a los restos del poeta, se convirtió en uno de los primeros actos políticos contra la dictadura impuesta tras el golpe de Estado de Pinochet. Los favorables al derrocado régimen -y en especial al Partido Comunista, en el que Neruda militó- comenzaron a sumarse al cortejo fúnebre hasta el Cementerio General, donde posteriormente entonaron La Internacional, así como gritos de homenaje hacia el poeta y el recientemente fallecido Salvador Allende.

A penas un año después, el 4 de septiembre de 1974, a petición de las hermanas de Neruda, su cuerpo fue trasladado desde el mausoleo de la familia de Adriana Dittborn donde se encontraba a un nicho más discreto en el mismo cementerio. Sin embargo, el deseo final de Neruda de que sus restos descansaran en su última casa, en Isla Negra tuvo que esperar 18 años para verse cumplido.

Fue en 1992, con el fin de la dictadura de Chile, cuando por fin sus restos y los de su tercera esposa, Matilde Urrutia, fueron exhumados y llevados hasta la Isla Negra. Diez años después, Mario Carroza, el mismo juez encargado de esclarecer la muerte (para algunos suicidio, para otros suicidio asistido, para otros simplemente asesinato) de Salvador Allende, pidió la exhumación de los restos de Neruda de Isla Negra para así poder arrojar algo más de luz.

El informe decretó que no había pruebas objetivas para dar por buena cualquiera de las versiones que se proponían ante la muerte de Neruda. Algunos informes médicos sostenían que el tumor que padecía el escritor era benigno, frente a otros que sostenían que había sido tratado con radioterapia y curado u otros que le diagnosticaban metástasis. De la misma manera, desde la Clínica Santa María sostienen que no conservan el historial clínico del Premio Nobel, con lo cual es difícil saber a día de hoy el estado exacto en que Neruda se encontraba en el momento de su muerte.

Pablo Neruda junto a Salvador Allende.
Pablo Neruda junto a Salvador Allende.

Lo cierto es que la duda sobre cómo murió realmente Pablo Neruda siempre ha estado ahí, más teniendo en cuenta que tan sólo dos días antes de su muerte, el embajador de México había dispuesto todo para que el poeta y su mujer viajasen hacia México para exiliarse. El año pasado el chófer y guardaespaldas de Neruda desde que volviese de su primer exilio, Manuel Araya, que por aquellos entonces tenía 27 años, hizo unas declaraciones que acabaron por poner en tela de juicio la versión oficial de la muerte a causa del cáncer de próstata.

“Como a las cuatro de la tarde, nos llamó y nos dijo que, mientras dormía, alguien había entrado en su habitación y le había puesto una inyección. Cuando llegamos, unas dos horas después, vimos que estaba rojizo y con fiebre y se quejaba de un intenso dolor”, declaraba. Araya sostuvo durante su declaración que la muerte de Neruda estaba vinculada con Pinochet y el próximo exilio del poeta, dado que la voz de Neruda lejos de la censura del dictador sería un duro golpe para el régimen.

En este mismo sentido, aunque sin acusar tan directamente a Augusto Pinochet y la dictadura de la muerte de su marido, hablaba Matilde Urrutia en una entrevista a Efe en 1974: “No le mató el cáncer. Los médicos, a los que habíamos visto unos días antes, le dijeron que lo habían atajado y que podría vivir unos años más. Pero cuando le dije lo que había ocurrido el 11 de septiembre, fue otro, dejó de comer, dejó de tener interés y ahí comenzó su caída”.

El poeta junto a su tercera mujer, Matilde Urrutia.
El poeta junto a su tercera mujer, Matilde Urrutia.

Tras la subida al poder de Augusto Pinochet, el régimen fue deshaciéndose poco a poco de aquellas personalidades del anterior Gobierno que no querían tener sobre el tablero de juego de cara a su proyección internacional. Tal fue el caso del general Carlos Prats, a quien asesinaron en Buenos Aires en 1974 junto a su esposa, el democristiano Bernardo Leighton, que fue ametrallado, también junto a sus esposa, y herido de gravedad en Roma en el año 1975, o el socialista Orlando Letelier, asesinado un año después que Leighton en Washington.

Después los últimos exámenes, laboratorios de Canadá y Dinamarca han afirmado la existencia de estafilococo dorado, una bacteria resistente a la penicilina hallada en los huesos de Neruda, aunque admiten que es “prácticamente imposible” determinar quién y cómo inoculó esta bacteria en su cuerpo y si estaba ya en él antes de su llegada al hospital.

A la espera de conocer con exactitud los últimos resultados, los restos del poeta fueron devueltos a sus familiares, quienes han vuelto a depositarlos junto a los de Matilde Urrutia en Isla Negra el pasado 26 de abril, aunque todavía no se sabe si para descansar siempre o para volver a salir en busca de nuevas pistas sobre una de las etapas más oscuras de la historia de Chile.

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