Rock & History

Por Ana Rodríguez (AnaRodriguez_24) y Nicolás Bello (nbello_ll)

Era un 4 de julio, día de la independencia americana, cuando Calvin Coolidge llegó a este mundo y lo hizo sin duda para dejar su marca. Corría el año 1872. Años más tarde, a sus 51 años, se convirtió en presidente de los Estados Unidos y, en enero de 1928, hizo historia por ser el último mandatario estadounidense en visitar oficialmente Cuba. Lo hizo junto a su Primera Dama, Grace. Ambos mantuvieron un encuentro con el entonces presidente cubano, Gerardo Machado, y su esposa Elvira, que estuvieron a la cabeza del Estado entre 1925 y 1933. Ese fue el último encuentro entre un presidente estadounidense y uno cubano en 88 años.

Han tenido que pasar casi nueve décadas para que un presidente estadounidense se atreviera a pisar suelo cubano. Sin embargo esta visita no fue el único evento significativo en la recuperación de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones. El 25 de marzo, los Rolling Stones aterrizaron en la isla para contribuir – a su manera – en el afianzamiento de relaciones entre la isla caribeña y los Estados Unidos. Historia y rock. Así lo resumió Mick Jagger, cantante de la banda quien dijo en español: “Sabemos que años atrás era difícil escuchar nuestra música en Cuba. Y ahora aquí estamos. Yo canto para ustedes. Pienso que, finalmente, los tiempos están cambiando”.

El rock apareció en Estados Unidos en la década de los 50 gracias al eterno Elvis. Poco a poco fue haciéndose un hueco en el contexto político y social de aquellos tiempos. Fue la década del Rock and Roll y también de la Revolución Cubana. Sí, Revolución, con erre mayúscula y todas sus consecuencias: nadie podía escuchar música que recordara o evocara al “enemigo”. Un régimen político de este tipo no sólo limita las libertades individuales sino también las políticas y culturales. Muchos de los iconos del rock han luchado con su música por conseguir un mundo mejor, con igualdad de derechos civiles y políticos. Cuba no ha tenido esta oportunidad hasta la llegada de los Rolling a la isla. Por ello no fue una cita con Obama, ni mucho menos una cita con la música. Fue un encontronazo de frente con la Historia. Los tiempos habían cambiado.

88524400_stones

Ha sido una de las noticias con más impacto en las últimas décadas. El pasado 17 de diciembre, Estados Unidos decidía, tras más de medio siglo, poner fin al bloqueo de Cuba, y restablecer las relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana. Desde entonces han sido muchos los cambios que está experimentando una isla que ha estado marcada durante décadas por el régimen castrista y que lucha ahora por abrirse al mundo.

Una de las imágenes estrella del deshielo tuvo lugar hace aproximadamente un año – el 11 de abril – en Panamá. Allí Obama y Raúl Castro protagonizaron un histórico apretón de manos en la VII Cumbre de las Américas, en la cual Cuba participó por primera vez. Tres meses más tarde, Estados Unidos anunció su decisión de sacar a Cuba de su lista de países patrocinadores del terrorismo.

El pasado 20 de marzo Obama aterrizó junto a su familia, cuarenta congresistas, el secretario de estado y demás parte de su comitiva en el aeropuerto Jose Martí – en la Habana –, una de las bases estratégicas del juego político que durante más de sesenta años ha tenido a ambos países como protagonistas.

A lo largo de casi 60 años, las relaciones entre la Isla y los EEUU han sido de enemigos. Haz click aquí para ver la línea de tiempo de las relaciones entre ambos países.
A lo largo de casi 60 años, las relaciones entre la Isla y los EEUU han sido de enemigos. Haz click aquí para ver la línea de tiempo de las relaciones entre ambos países.

“Cultivo una rosa blanca”, dijo Obama, haciendo referencia al poema número XXXIX del libro “Versos sencillos”, publicado por José Martí en 1981, cuando todavía vivía en Nueva York. No hizo falta más, ya que todo cubano conoce el resto: “Cultivo una rosa blanca en junio como enero para el amigo sincero que me da su mano franca. Y para el cruel que me arranca el corazón con que vivo, cardo ni ortiga cultivo; cultivo la rosa blanca”.

Citó a Martí, elogió los logros en educación y salud de Cuba y asistió, junto a Raúl Castro, a un partido de béisbol. Allí los Rays Tampa Bay vencieron a la selección nacional cubana: 4-1. Fue una estrategia discursiva política excelente, digna de estudio. La visita de Obama a la isla caribeña transcurrió sin ningún tipo de contratiempo. Música, política, literatura y deporte para iniciar la progresiva reconciliación de quienes han sido enemigos irreconciliables durante 60 años. Poco a poco lo van consiguiendo.

Son muchas las interrogantes que quedan por resolver. Desde que Fidel Castro cediera temporalmente el poder al vicepresidente y ministro de las Fuerzas Armadas, su hermano Raúl, los cubanos viven un momento significativo en la historia de la isla. En la memoria han quedado décadas de desencuentro y enfrentamientos entre los gobiernos de ambos países. Estados Unidos ha sido incapaz de subyugar al nacionalismo cubano a pesar de haberlo intentado con diferentes medidas. Cuba, por su parte, ha pagado su resistencia adoptando un sistema unipartidista y de economía dirigida que está intentado abrirse al mundo.

Con la visita de Obama a Cuba y el concierto de los Rolling Stones se inicia una nueva etapa con nuevos retos y, sobre todo, oportunidades para los dos países. Etapa que cambiará la atmósfera política de ambas regiones y que transformará el diálogo hemisférico entre EEUU y América Latina. Y mientras tanto que el rock siga haciendo de las suyas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *