Que alguien pare a Donald Trump

Por Sara Pérez (@sarap0va)

Me he preguntado durante meses porque Donald Trump sale mal en todas las fotografías que son publicadas en los periódicos y creo que he llegado a la conclusión: nadie lo quiere, aunque veremos si al final todos lo siguen.

Donald Trump

Donald Trump

La marca Trump no es la marca Romney, da mucho más miedo por varias razones materializadas en una larga lista de comentarios racistas, machistas, y homófobos. Asume que solo algunos mexicanos son buenos y que el concepto de calentamiento global fue inventado por los chinos, población a la que le está ganando constantemente, opina de la vida privada de actores, sobre las dietas y la coca-cola, no habla con mujeres mientras tienen la regla y creó teorías conspiratorias acerca del nacimiento de Obama.  Es la máquina perfecta de generar odio hacia los musulmanes y como consecuencia el mejor propagandista para las bandas terroristas. En realidad, no sé si es racismo o una estrategia de campaña, pero no dudo de su capacidad de “joder”, él mismo ha dicho que le encanta.  En definitiva, da asco pero engancha, tiene ideas simples y vive constantemente en la televisión, sus libros son best-seller y como a Don Quijote, él prefiere que hablen de él aunque sea mal, pero que hablen.  Si hiciésemos un análisis del producto en un plan de marketing no dudo que estaría aprobado. Es un abuelo con alma de empresario hedonista y arrollador, aunque detrás de ese credo americano que dice defender se esconden unas ideas burlescas y veneración por el dinero mal conseguido que intentan tapar la multiculturalidad de Estados Unidos, el país que irónicamente más se ha beneficiado de la globalización. No está preparado para la presidencia porque esas ideas simples son buenas en  comunicación pero están vacías de contenido y todo ese narcicismo que profesa le impide escuchar y aprender.

Obama no va a pasar a la historia como se merece. No hay conflictos laborales, apenas hay paro, nadie ocupa Wall Street pero se ha roto el sueño americano en todo lo que se considera social a lo estadounidense; jóvenes que no se ven preparados, una tasa de mortalidad de blancos elevada y una renta real media que ha disminuido por lo que genera la furia de Trump que llevaría a una ola de desacuerdos propios de las democracias y una perspectiva de la política populista con aires hostiles por eso de no saber escuchar ni aprender.

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