Rafa Pons: “Para los cantautores soy demasiado rockero y para los rockeros, demasiado cantautor”

Por Tatiana Arenas (@tatianaarenas_) y Carmen Sánchez (@edhelgrim)

Rafa Pons (Barcelona, 1978) se mueve a caballo entre la música de autor y el rock canalla. Hace un año presentó su último disco, Disimula, con el que sigue rodando por los escenarios.  En su último concierto en Madrid, en la mítica sala Galileo Galilei el pasado 19 de febrero, hablamos con él sobre su experiencia en la música.

Hasta los 15 años confiesa que era “fundamentalista, sólo escuchaba a Bruce Springsteen, pero luego hubo tres personas que me golpearon la cabeza y me dieron un poco de terreno para escribir canciones: Sabina, Kiko Veneno y Extremoduro, tres maneras muy diferente de contar historias”. De este triunvirato nació su estilo propio, que se aleja del estereotipo de cantautor y que ha dado lugar a cuatro discos: Mal te veo(2007), Insisto (2009), Persona, animal o cosa (2011) y Disimula (2015).

DSC_0380Precisamente con este Persona, animal o cosa tuvo la oportunidad de cerrar la gira en uno de los sitios más emblemáticos de Barcelona: el Palau de la Música. “Para nosotros hacer una cosa en el Palau era más un ejercicio de visualización, era un poco como hacer la reválida. Si conseguíamos hacer esto…”, cuenta Pons. Y lo consiguieron. Sin embargo, Rafa Pons es consciente de que ese formato de concierto multitudinario no es el que se da siempre. “Sabíamos que al día siguiente íbamos a hacer garitos e íbamos a hacer conciertos en otros formatos”, manifiesta.

El del concierto del pasado viernes en Galileo es un híbrido entre las salas grandes y las más pequeñas, un formato que permite sacar su vertiente más rockera junto a canciones en acústico con sólo voz y guitarra. Junto al barcelonés ocuparon el escenario Joan Berenguer a los teclados y Eloi López a la batería, un trío que puso al público de Galileo de pie en más de una ocasión con temas como ‘Olvídate de ti’, uno de los más míticos del músico y de los primeros del concierto, o ‘No te jode’. Pero entre baile y baile también hubo tiempo para algún tema de esos de encoger el alma, como es ‘Diles’, del último disco, o ‘Supongo’, ese canto a los amores que no se olvidan.

“No soy una autoridad para hablar de amor, pero sí puedo hablar del amor a la autoridad”, decía entre canción y canción durante el concierto, introduciendo su historia de un hombre que se enamora de una mosso d’escuadra. Y es que, aunque sea uno de los cantautores que menos se asocia con la imagen clásica de este tipo de música, Pons admite que “en la importancia de los textos me siento militante como cantautor. Creo que soy cantautor pero hago pop-rock porque básicamente la música que me gusta es esa. También es cantautor Bruce Springsteen, pero no se le asocia tanto a esa imagen”. “Para los cantautores soy demasiado rockero y para los rockeros soy demasiado cantautor”, dice entre risas.

Además de público español, Rafa tiene bastante público latinoamericano, sobre todo en Argentina, un ambiente donde se ha movido mucho y el que, además, le ha servido de inspiración para algunos temas como ‘Follón kilombo’ o ‘Buenos Aires’, incluidos en este último trabajo. “El público argentino es muy apasionado, que tiene un gusto muy particular por la palabra en la primera escucha. Allí el gran público valora un texto muy rápido, eso mola”, cuenta.

Además, este concierto en Galileo es el primero que el músico da en Madrid tras entrar en vigor la ley que permite a los menores de edad acceder a las salas de conciertos. Cuando le preguntamos por su opinión al respecto, la primera reacción de Rafa fue aplaudir (literalmente), la medida. “Me parece de puta madre, me parece que el hecho de que puedas poner Telecinco y ver ‘Mujeres y hombres y vivceversa’, que ojo, que esta guay, que me río mucho y veo todos los programas esos de las princesas, pero quiero decir que uno puede abrir el móvil y tener diez mil millones de maneras  de ver porno y de repente la música sea el problema, no es normal, era absurdo”, opina.

“Entiendo que haya que controlar porque son locales de noche, y hay riesgos y sus cosas, pero viniendo un adulto que se responsabilice… Pero me parece que la medida que ha tomado Madrid es genial y ojalá corra y se contagie el resto de las Comunidades Autónomas”, sentencia.

Y, en efecto, algunos menores se dejaron caer por la emblemática Galileo para ver a Rafa Pons en directo. Un concierto que transmitió a la perfección el buen rollo de su música y en el que se pudo ver a gente de todas las edades disfrutando. Los más valientes -o los que más ganas de fiesta tenían- incluso se subieron al escenario a bailar ‘Malaputa’ y gritaron a toda voz el estribillo de ‘Estupenda’, acabando por todo lo alto con el ya tradicional “Voy persiguiendo a la luna, me cago en tu padre y no tengo ninguna razón para odiarte pero simplemente me acuerdo de ti” que atronó, una vez más, Galileo hasta la médula.

Todos quisieron bailar 'Malaputa' en el escenario de Galileo.

Todos quisieron bailar ‘Malaputa’ en el escenario de Galileo.

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