Sonrisas y lágrimas

Si tuviéramos que definir el 2015 en una sola palabra sería agridulce. Agrio porque seguimos viviendo en un mundo marcado por la violencia en sus múltiples formas; dulce porque a pesar de que éste es un mundo infame no es el único mundo posible. Porque sabemos que existe otro camino, otro mundo que está naciendo, otra manera de hacer las cosas.

El año se inició con la horrible noticia del atentado en el semanario francés de corte satírico Charlie Hebdo, después de que éste publicara las caricaturas de Mahoma. La siguiente semana, en una rueda de prensa en la sede del periódico Libération, el semanario eligió para la portada de su nuevo número una viñeta de Mahoma en la que el profeta sostiene un cartel que rezaba “Je suis Charlie” (“Yo soy Charlie”). “Escribí todo está perdonado y luego rompí a llorar. Ese era el titular elegido” contaba el viñetista Patrick Pelloux visiblemente emocionado. Nosotros nos sentimos identificados con una revista que responde con amor y humanidad ante un ataque tan violento y sangriento.

Charlie HebdoUnas semanas después, Madrid y la Puerta del Sol volvieron a ser protagonistas del tan deseado cambio político. La Marcha del Cambio convocada por Podemos congregó en la capital entre 100.000 y 300.000 personas, en los prolegómenos de la entrada al Congreso de los Diputados que se produciría el 20 de diciembre. “La Marcha del Cambio no es una marcha de Podemos, sino de todas las personas que queremos recuperar la dignidad y ayudar al cambio en nuestro país” explicó Pablo Iglesias en unas declaraciones que precedieron a las miles de personas que tiñeron de morado las calles de Madrid. Una semana antes, el partido de izquierdas y socio de Podemos e Izquierda Unida, Syriza, ganó las elecciones en Grecia prometiendo acabar con la austeridad y el programa de recortes impuesto por la troika y el MEDE.

Llegó la primavera y con ella las protestas populares que tuvieron lugar en Guatemala el 25 de abril. Reunidos en la Plaza de la Constitución, miles de personas mostraron su rechazo a la corrupción y a la ingobernabilidad del país tras el desmantelamiento de la red de contrabando aduanera La Línea. Meses más tarde, el Presidente Otto Pérez Molina y la vicepresidenta Roxana Baldetti, renunciaron a sus cargos por su supuesta implicación y complicidad en una organización criminal que defraudó al Estado millones de quetzales. Ambos se encuentran ahora mismo en prisión preventiva.

En España se celebraban las elecciones autonómicas y el cambio llegó como agua de mayo. Madrid y Barcelona, las dos ciudades más importantes de España, fueron las impulsoras del mismo. La ciudadanía ganó Barcelona y Ada Colau se convirtió en la primera alcaldesa de la historia de la ciudad. Por su parte, Manuela Carmena y la candidatura de Ahora Madrid conquistaron la capital española.

No obstante, para nosotros el mes más importante fue el de junio. En Madrid hacía un calor considerable y ello no facilitaba que los estudiantes asistiéramos a clase. Por el contrario, decidimos resguardarnos bajo los árboles y el césped de Ciencias de la Información, charlando y debatiendo con cigarrillos y cerveza sobre nuestra particular visión del periodismo, nuestro futuro profesional y la realidad política y social de nuestro país. Pero fue en los pasillos del edificio viejo y sobre todo en Inforadio donde se empezó a gestar nuestro proyecto periodístico. No nos vamos a engañar: hacer periodismo de calidad y riguroso es una tarea que requiere de mucha profesionalidad, compromiso, motivación y esfuerzo para con los lectores y oyentes. Eso para nosotros, un grupo de jóvenes inconformistas e idealistas recién graduados, suponía un aliciente más para hacer realidad nuestro sueño de ejercer la profesión que en palabras de Gabriel García Márquez es el mejor oficio del mundo. Hartos de sufrir en nuestras propias carnes las debilidades de la profesión, el abuso al que las grandes empresas de la comunicación someten a los jóvenes periodistas, así como de sustentar el periodismo hegemónico y tradicional obsoleto y en decadencia, decidimos tender un punto hacia lo nuevo: ponernos el uniforme y salir de las trincheras para reivindicar un periodismo diferente, combativo, honesto y acorde a unos ideales a los que no estábamos dispuestos a renunciar. Al principio nuestra idea era hacer un programa de radio donde dar voz a los que no la tienen, donde pudiéramos cubrir todos aquellos temas que consideramos relevantes e importantes pero que no tienen cabida dentro de la lógica del periodismo hegemónico. Un espacio en el que nuestros oyentes pudieran sentirse identificados por la cercanía y la calidez de las historias y los problemas que nosotros narrábamos. No pudimos llevar a cabo nuestra idea inicial, así que después de un tiempo de análisis y reflexión decidimos transformarnos y empezar una revista en forma de semanario digital: un espacio en el que puedan confluir todos los formatos que forman parte del periodismo (prensa, radio y televisión). Al fin y al cabo, somos parte de la generación que creció junto a la revolución tecnológica y no solo somos conscientes del impacto y la importancia que ella ha tenido y tendrá en el periodismo de aquí en adelante, sino que nos sentimos cómodos en el espacio que nos ofrece el mundo digital.

Por otro lado, este verano será tristemente recordado por haber tenido lugar la crisis migratoria más grave de los últimos 70 años. El recrudecimiento de la Guerra Civil Siria, así como la escalada de tensión en Oriente Medio ha desencadenado una oleada de refugiados en dirección a los países colindantes pero sobre todo hacia el continente europeo. Cientos de miles de refugiados y solicitantes de asilo han tratado de cruzar la ruta de los Balcanes llegando a Turquía y Grecia para continuar con su recorrido hacia el corazón de Europa. Sin embargo, la UE no ha sabido gestionar el problema de la mejor forma, produciéndose graves violaciones contra los derechos humanos, con detenciones y deportaciones incluidas.

Star Wars

Y con el mes de noviembre llegó el despegue definitivo de La Línea de Fuego, 20 meses después del estreno de “Ocho apellidos vascos”, la película más taquillera de la historia de España. Tuvimos que esperar más de un año y medio para el lanzamiento de la segunda parte. “Ocho apellidos catalanes”, con nuevos protagonistas como Berto Romero y Rosa María Sardá, se ha convertido en la película más taquillera del año y la quinta de la historia del cine español, a pesar de que la crítica no la ha recibido ni mucho menos tan bien como a la primera. Pero en cuanto a cine, lo más esperado del año probablemente haya sido el estreno de “Star Wars: Episodio VII. El Despertar de la Fuerza”, una década después del episodio III y la venganza de los Sith. Para muchos de nosotros fue un auténtico acontecimiento espacial que nos llevó a viajar al pasado y revivir parte de nuestra infancia y adolescencia. Fue una emoción indescriptible volver a ver en acción a Leia, Han Solo, Chewbacca, R2D2 y compañía, sin dejar de destacar a nuevos personajes como Rey, Finn y Poe Dameron por el lado de la Resistencia y el antagonista Kylo Ren por la Primera Orden.

En plena resaca postelectoral, no podemos despedirnos de este 2015 sin hacer ­de nuevo­ mención al nuevo panorama político que se presenta en España. Puede que no cambiemos el mundo, ni siquiera la forma de hacer periodismo, pero lo que sí podemos asegurar es que desde La Línea de Fuego seguiremos en primera línea para informar, interpretar y analizar con la mayor honestidad posible la nueva realidad política que se está pariendo en este país. Y lo hacemos despacio porque vamos muy lejos.

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