El reto: visibilizar a la población civil siria

Por Alaia Rotaeche (@aL_rc)

El número 109 de Carne Cruda, el programa de radio conducido por Javier Gallego, se ha hecho necesario. También muchos otros artículos de periodistas como Olga Rodríguez, que analizan la situación de Siria y de los refugiados desde la perspectiva de quien lo ha visto y vivido de cerca y no de quien decide desde los grandes despachos. Ante el control de la opinión pública por parte de las grandes potencias occidentales, que establecen un discurso hegemónico en los medios (el de que hay que combatir al ISIS mediante intervención militar), nuestro deber como periodistas, y desde nuestra humilde posición, es tratar de visibilizar a la población siria, tanto a la que aún permanece allí como a la que ha huido y se encuentra hacinada en los campos de refugiados europeos.

No me cabe en la cabeza ver a todas esas personas que huyen de algo que nos está empezando a afectar ya a Occidente como simples números. Los sirios, especialmente los que viven en Raqqa, el denominado “bastión” del Estado Islámico, son las verdaderas víctimas de todo esto. La población civil. Los niños. Gente que no tiene un porvenir, que tan sólo lucha por vivir un día más, y a veces ni eso. Aunque es ahora cuando más visibilidad tiene este conflicto, es una guerra que viene de 2011 y que ha demostrado con creces que los bombardeos no han servido para nada, si acaso para recrudecer el fundamentalismo y aumentar la represión. No obstante, Reino Unido se acaba de sumar a los bombardeos. Y aún oigo, entre gente de mi entorno, que lo que hay que hacer es “barrer las ciudades del ISIS”. ¿Pero qué ciudades son esas?

Civiles sirios asesinados por los ataques de EEUU y Rusia. Fuente: @RamiAlLolah
Civiles sirios asesinados por los ataques de EEUU y Rusia. Fuente: @RamiAlLolah

En Raqqa, pese a que en Occidente olvidemos con frecuencia mencionarlo, aún viven civiles, civiles controlados por el ISIS desde 2011. La vida allí es insostenible y está prohibida cualquier expresión de ideas y opiniones. Como cuenta el periodista y escritor hispano-sirio Yassin Swehat en el programa de Gallego, jóvenes de Raqqa se juegan la vida por acciones tales como sacar fotos en lugares públicos para mostrar cómo es la vida allí.

El ISIS también va tomando posiciones en Libia. Mientras la comunidad internacional se fija en Siria e Irak, este país tribal (como bien explica este reportaje de María Torrens para El Español) se encuentra poco a poco bajo el control del grupo terrorista, especialmente la ciudad de Sirte, a sólo 660 km del sur de Europa. El ISIS está aprovechando la inestable situación política de Libia para hacerse con su control, y lo que es más importante, se trata de un control no sólo militar, sino administrativo. Es decir, altos mandos del grupo terrorista se desplazan a Sirte.

Pero la situación no es mejor en Damasco, capital del régimen de Bashar Al Assad. El terror y las amenazas que sufre allí la población, veladas bajo una pátina de legitimación institucional, tienen lugar a diario. La libertad de expresión es nula. Los periodistas corren peligro y apenas pueden informar de lo que pasa en sus ciudades. Gracias al apoyo, o más bien al control, de países como Irán y Arabia Saudí, Al Assad se mantiene en el poder hostigando a la población siria.

Alepo, Damasco, Raqqa… en nuestros oídos son sólo nombres, lugares que nos pillan muy lejos. Pero allí pasa algo tan increíble como que aún viven personas. No son bastiones militares ni terrenos desolados. Aunque no estemos acostumbrados a oírlo.

 

RECURSOS (para saber más):

Twitter:

Más:

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *